"Condúceme, ¡oh padre, señor del encumbrado cielo!, doquiera que te plazca: nada me retiene para obedecerte; aquí estoy sin vacilar. Mas suponte que me resista, te acompañaré entre lamentos y, contrariado, soportaré lo que he podido realizar complacido. Al que está resuelto los hados lo conducen, al que se resiste lo arrastran"
Marco Tulio Cicerón, jurista, político, filósofo, escritor y orador romano.
Enseñanza:
-[...] "El invierno trae el frío: tenemos que sufrirlo. El verano nos devuelve el calor: tenemos que soportarlo. La inclemencia del tiempo ataca la salud: tenemos que sufrir la enfermedad. Nos encontraremos con una fiera en cualquier lugar, y con el hombre, más perjudicial que todas las fieras. Algún bien nos arrebatará el agua y también el fuego. Tal estado de cosas no podemos cambiarlo: lo que sí podemos es mostrar un gran ánimo, digno de un hombre de bien, con el que resistir con fortaleza los azares de la fortuna y acomodarnos a la naturaleza ".[...]
El hombre sabio es capaz de enjuiciar entre aquello que puede ser enmendado con el hacer del hombre y aquello que no. Es aquél que encara con la mejor de las actitudes aquello que irremediablemente llega y no puede ser enmendado. Es quien acepta lo que llega, y lo conduce.
jueves, 9 de junio de 2016
miércoles, 8 de junio de 2016
Vicios y banalidades del ser humano.
[...] "La naturaleza no fue tan injusta que, mientras otorgaba a todos los demás animales una fácil existencia, sólo al hombre le impidiese vivir sin el auxilio de tantas artes. Ella nada penoso nos ha impuesto, nada que debamos conseguir con fatiga a fin de prolongar la existencia. Hemos nacido para una vida acomodada: todo lo hemos hecho difícil por hastío de los recursos fáciles. El cobijo, el vestido, los alivios del cuerpo, los alimentos y todos los objetos que ahora se han convertido en enorme problema los teníamos a nuestro alcance, de balde y asequibles con pequeño esfuerzo: pues la justa medida de todos ellos estaba acorde con la necesidad: nosotros los hemos convertido en caros, admirables, sólo posibles de conseguir mediante complicadas y múltiples artes. La naturaleza se basta para aquello que exige.
A la naturaleza ha renunciado el lujo que cada día se estimula a sí mismo, que, a lo largo de tantos siglos, va en aumento y con su inventiva fomenta los vicios. Al principio comenzó a desear lo superfluo, luego lo perjudicial, por último entregó el alma al cuerpo, y le ordenó ser esclava de sus caprichos. Todos estos artilugios que permiten circular o hacer ruido por la ciudad, desarrollan un negocio en favor del cuerpo, al que antes se le ofrecían todas las cosas como a un esclavo, y ahora se le dispensan como a un señor.
Porque ha desaparecido aquella moderación natural que limitaba los deseos a su necesaria satisfacción; ahora es señal de incultura y miseria contentarse sólo con lo suficiente." [...]
A la naturaleza ha renunciado el lujo que cada día se estimula a sí mismo, que, a lo largo de tantos siglos, va en aumento y con su inventiva fomenta los vicios. Al principio comenzó a desear lo superfluo, luego lo perjudicial, por último entregó el alma al cuerpo, y le ordenó ser esclava de sus caprichos. Todos estos artilugios que permiten circular o hacer ruido por la ciudad, desarrollan un negocio en favor del cuerpo, al que antes se le ofrecían todas las cosas como a un esclavo, y ahora se le dispensan como a un señor.
Porque ha desaparecido aquella moderación natural que limitaba los deseos a su necesaria satisfacción; ahora es señal de incultura y miseria contentarse sólo con lo suficiente." [...]
Las enseñanzas que se desprenden de la epístola 90 a Lucilio (Pág 213-220) Editorial: Gredo.
-Hemos complicado nuestra existencia. La naturaleza nos lo daba todo, y decidimos complicar aquello que por su naturaleza, ya era capaz de cubrir las necesidades del hombre.
-El lujo no para de crecer, conduciendo a los hombres a desear cosas superfluas, vulgares e incluso a veces innecesarias para la existencia. Los hombres comenzaron a poner su alma al servicio de su cuerpo cuando debiera ser justamente al contrario.
-Hemos perdido la esencia de la existencia. Somos el resultado de las concesiones a nuestros vicios de generaciones pasadas. Somos aquellos que aumentan la diferencia entre lo que debiera ser, y lo que es, pues pocos han sido lo suficientemente virtuosos para no encadenar su alma al lujo. Pocos han sido capaces de seguir rindiendo el cuerpo ante el alma como lo haría una persona sabia.
-Ha desaparecido la moderación natural de todo ser que la cual limitaba los deseos a su necesaria satisfacción. Ahora, por el contrario, y según aquellos que en su vanidad de vanidades presumen de ser sabios, "es señal de incultura contentarse sólo con lo suficiente" dicen mientras brindan con vino que no necesitan, y continúan comiendo una vez sus estómagos han sido saciados. Les crece la panza, al ritmo que les decrece el alma.
martes, 7 de junio de 2016
Mi sino
A veces se hace pesada la carga. Se hace pesado tener que esforzarte siempre más que los demás para conseguir las mismas cosas en la vida, los mismos resultados en exámenes de la universidad, de carnet de conducir, etc.
En cada "éxito" de mi vida le ha precedido siempre 3 4 intentos fracasados... uno comienza ya habituarse. A estas alturas de la vida y tristemente, (estas alturas de la vida son solo 23 años), ya me he hecho a la idea de que voy a tener que fracasar 2 3 4 veces antes de poder disfrutar del éxito en cada cosa que emprenda....
Aunque, siempre es mejor pensar, que los que arrastramos el ancla por la vida, es precisamente por eso, porque podemos y no abandonamos a diferencia de lo que quizás si harían otras personas acostumbradas a resistir menos los infortunios.
Y como diría el grandioso Fabio Fusaro.... ¡¡ VAMOS NENE !!
viernes, 3 de junio de 2016
Adrian Rogers y el Socialismo.
Un reconocido profesor de economía de la Universidad norteamericana de Texas Tech alegó que él nunca había suspendido a uno de sus estudiantes pero que, en una ocasión, tuvo que suspender a la clase entera.
Cuenta que esa clase le insistió que el socialismo sí funcionaba, que en ese sistema, no existían ni pobres ni ricos, sino una total igualdad entre todos. El profesor le propuso a sus alumnos hacer un experimento en clase sobre el socialismo: Todas las notas iban a ser promediadas y a todos los estudiantes se les asignaría la misma nota, de forma que nadie sería suspendido y nadie sacaría un sobresaliente. Después del primer examen, las notas fueron promediadas y todos los estudiantes sacaron notable.
Los estudiantes que se habían preparado muy bien estaban molestos y los estudiantes que estudiaron poco, estaban contentos. Pero, cuando presentaron el segundo examen, los estudiantes que estudiaron poco estudiaron aún menos, y los estudiantes que habían estudiado duro decidieron no trabajar tan duro ya que no iban a lograr obtener un sobresaliente; y, así, también estudiaron menos. ¡El promedio del segundo examen fue suficiente! Y nadie estuvo contento. Pero cuando se llevó a cabo el tercer examen, toda la clase sacó insuficiente; y todos los alumnos fueron suspendidos.
Las notas nunca mejoraron. Los estudiantes empezaron a pelear entre sí, culpándose unos a los otros por las malas notas, hasta llegar a insultos y resentimientos mutuos, ya que ninguno estaba dispuesto a estudiar para que se beneficiara otro que no lo hacía. Para asombro de toda la clase, todos perdieron el año! Y el profesor les preguntó si ahora entendían la razón del gran fracaso del socialismo.
Es sencillo; simplemente se debe a que el ser humano solo está dispuesto a sacrificarse trabajando duro cuando la recompensa es atractiva y justifica el esfuerzo; pero cuando el gobierno quita ese incentivo, nadie va a hacer el sacrificio necesario para lograr la excelencia. Finalmente, el fracaso será general.
Todo lo que una persona recibe sin haber trabajado para obtenerlo, otra persona deberá haber trabajado para ello, pero sin recibirlo... El gobierno no puede entregar nada a alguien, si antes no se lo ha quitado a alguna otra persona. Cuando la mitad de las personas llegan a la conclusión de que ellas no tienen que trabajar porque la otra mitad está obligada a hacerse cargo de ellas, y cuando esta otra mitad se convence de que no vale la pena trabajar porque alguien les quitará lo que han logrado con su esfuerzo, eso... mi querido amigo... es el fin de cualquier Nación.
La cita es parte de un sermón más largo del Dr. Rogers en 1984 y que apareció de nuevo en 1996 en el trabajo “Diez secretos para una familia exitosa” en el que queja de que " por lo general los jóvenes no conocen bien la importancia o el valor del trabajo honesto ".
"No se puede multiplicar la riqueza dividiéndola".
Pensamiento de A. Rogers (1931)
Pensamiento de A. Rogers (1931)
domingo, 15 de mayo de 2016
Discursos populistas y filosofía
[...] "Advierte además que el discurso empeñado en la verdad debe mostrarse sin adornos y sencillo; aquel que gusta al pueblo no contiene verdad alguna. Pretende conmover a la turba y embelesar con su ímpetu al oyente irreflexivo, no se presta a un examen, se esfuma". [...]
Séneca. Epístola 40 a Lucilio.
viernes, 13 de mayo de 2016
"On the road"
La inteligencia reside en aquél capaz de distinguir cuando la mayoría está errada y cuando no, pues ¡Ay de aquel que parte de la premisa de que el pensamiento grupal es siempre de partida el erróneo!
La capacidad de discernir es algo de la que no todos gozan.
sábado, 16 de abril de 2016
Política y Cine
"Les arrebataremos el poder a los corruptos, a los ricos, a los opresores de generaciones que os han tiranizado con falsas oportunidades y os lo devolveremos a vosotros, al pueblo. La soberanía es vuestra. Nadie debe interferir, haced lo que os parezca. Empezad por pedir justicia y liberar a los oprimidos (Alfon libertad, Otegui es un preso político). Dad un paso adelante los que queráis servir. Los poderosos serán derribados de sus decadentes nidos y arrojados al implacable frío mundo que nosotros conocemos obligados a sobrevivir. Se celebrarán juicios. Se disfrutará del Botín. Se derramará sangre. La policía sobrevivirá mientras aprende a servir a la verdadera justicia. Este gran país, perdurará. España, sobrevivirá".
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